Mercado Libre, la historia del Amazon de los latinoamericanos

Aspecto de una de las modernas bodegas o centros de despacho de Mercado Libre.

Foto: Cortesía Mercado Libre

En un pequeño garaje del barrio de Saavedra, al norte de Buenos Aires, nació hace 21 años una idea que pretendía revolucionar la forma en la que los latinoamericanos compraban por internet. Marcos Galperin y tres socios más dieron vida a Mercado Libre, que como su nombre lo indica, tenía como objetivo democratizar el mercado y que todos pudieran vender y comprar a través de internet sin restricciones.

Esta plataforma de comercio electrónico empezó a funcionar el 2 de agosto de 1999, y esta semana se hizo oficial que en el segundo trimestre de este 2020, Mercado Libre se convirtió en la empresa más valiosa de Latinoamérica.

El Ebay Latinoamericano
Como sucede en muchos emprendimientos, Mercado Libre nació de la intención de traer a América Latina un modelo de negocio que había surgido en Estados Unidos en 1995 y que combinaba la tecnología y las ventas: Ebay. Galperin conoció esta plataforma mientras hacía una maestría en la Universidad de Stanford y decidió que debía llevarlo a su tierra natal, Argentina.

Y aunque hoy Mercado Libre mueve más de 13 compras por segundo, todo comenzó con unos palos de golf gastados que Galperin tenía en su casa y con los productos que los otros fundadores encontraron en sus hogares para vender. Según cuenta Galperin, la meta inicial era tener 1.000 productos montados en la página para que pudiera empezar a funcionar de cara al público.

La fase previa al lanzamiento de la plataforma fue una ‘locura’. “Para el 9 de agosto de 1999, fecha en la que permitimos que las personas navegaran por la página, cada uno de nosotros fue a buscar 200 productos… Hoy hay más de 260 millones de productos publicados y estamos presente en casi todos los países de América Latina. Eso demuestra todo lo que hemos evolucionado”, cuenta Galperin.

El crecimiento no fue tampoco sencillo, cada ronda de financiamiento era una batalla muy dura y cada una de las victorias era celebrada con ‘Fresita’, un vino espumoso de bajo costo. “Cuando finalizamos nuestra primera y segunda ronda de negociación estábamos muy lejos de poder celebrar con champán, realmente, fueron momentos muy duros”, recuerda el fundador de Mercado Libre.

Uno de los momentos más complicados lo vivieron cuando en los albores de la compañía los inversionistas estuvieron a punto de sacar el dinero del negocio. “Ellos querían cerrar Mercado Libre y en medio de la frustración me puse a llorar desconsoladamente pidiéndole a los inversionistas que no lo hicieran”, cuenta Galperin.

Al final, “logramos convencer a los que teníamos que convencer y así logramos, por muy pocos votos, que no nos cerraran la empresa en una votación de accionistas”.

La apuesta fue acertada y pronto tuvieron presencia en Brasil, México y Uruguay. Y, además, lograron levantar 7,6 millones de dólares para financiar su expansión. Con ese dinero, para el año 2000 se incorporaron a la plataforma Colombia, Ecuador, Chile y Venezuela y, además, recibieron 46,7 millones de dólares por parte de importantes y reconocidos inversores.

En el 2001 Ebay, la empresa más grande de comercio electrónico en el mundo para el momento, firmó una alianza con Mercado Libre para trabajar en conjunto con el objetivo de mejorar el servicio y acelerar el desarrollo de la compañía.

“Ellos nos dieron una subsidiaria que tenían en Brasil y un acuerdo de intercambio de mejores prácticas que duró por 5 años. A partir de allí tuvimos mucha confianza y vimos que las transacciones empezaron a crecer”, narra Galperin.

En 2003 ampliaron su alcance y lanzaron Mercado Pago, una plataforma propia para hacer y recibir pagos, un hito de lo que sería en la actualidad el gran ecosistema Mercado Libre.

Para 2006, decidieron finalizar su alianza con Ebay, y fue en ese momento en el que empezaron a ver ganancias. “Los siete años iniciales tuvimos perdidas, pero desde ahí en adelante todo fue para arriba”.

Según Jaime Ramírez, director para el área Andina de Mercado Libre, un hito en la historia de la compañía se dio en 2007 cuando hicieron su oferta pública inicial de acciones en el NASQAD, la segunda bolsa de valores más importante de Estados Unidos que cuenta más de 3.800 compañías y corporaciones.

“Este salto fue muy importante porque le inyectó recursos a la compañía para financiar la expansión a futuro”. En los años siguientes, Mercado Libre fue adquiriendo diferentes empresas de comercio electrónico en A. Latina y fortaleciendo su presencia en la mayoría de los países de Centro y Suramérica.

Mercado Libre está presente actualmente en 18 países de la región; México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Brasil, Perú, Paraguay, Bolivia, Argentina, Uruguay y Chile.

En el segundo trimestre del 2020 registró un aumento del 45,2 % en los usuarios únicos activos alcanzando los 51,5 millones. Así mismo, sus ingresos netos del segundo trimestre fueron de 878,4 millones de dólares y la ganancia bruta del trimestre fue de 427,2 millones de dólares. Números que continúan en aumento y que la posicionaron como la número uno de Latinoamérica.

La confianza es la clave
El generar confianza en los usuarios ha sido uno de los mayores retos que ha tenido la empresa a lo largo de los años. “A nivel de comercio electrónico, la región, y dentro de ella, Colombia, está aún muy rezagada comparada con otros lugares en el mundo”, señala Ramírez.

La penetración del comercio electrónico en países como China, el Reino Unido o los Estados Unidos está por encima del 20 por ciento. Y aunque por la pandemia, la brecha se ha disminuido, en Colombia el nivel de compras virtuales está en un 2 por ciento, mientras que, en países como Brasil y Argentina, se encuentra en 4 por ciento.

Sin embargo, según algunas estimaciones este porcentaje en Colombia podría estar cerca al 10 por ciento durante la crisis. “Creemos que el aumento se mantendrá aún después de la pandemia y que el comercio electrónico se seguirá fortaleciendo”, agrega Ramírez.

“El principal obstáculo ha sido generar confianza a los usuarios; pero la empresa se ha enfocado en darle todas las garantías a las personas para que tengan la mejor experiencia de compra posible. Desde la compra protegida, hasta las alianzas con diferentes marcas y comercios que han abierto sus propias tiendas dentro del portal”.

Además, explica Ramírez, cuando una persona hace una compra en la plataforma, el dinero queda guardado y protegido hasta que el cliente recibe su producto y está satisfecho con él. En ese momento Mercado Libre se encarga de darle el dinero al vendedor y finalizar la transacción.

La primera batalla fue vencer la desconfianza a la compra por internet. Pero ese miedo disminuye a medida que las nuevas generaciones, nativas digitales, comienzan a tener ingresos para comprar sus propios productos, dice el directivo.

Y también se combate con iniciativas inteligentes como tener “cientos de tiendas oficiales, de grandes marcas y empresas, ya que eso genera confianza, porque el usuario siente que le está comprando a la marca directamente y no a cualquier persona”, añade.

Por otro lado, la pasarela de pagos, Mercadopago fue otro factor fundamental para sembrar confianza en los usuarios. Porque no solamente le ofrece servicio de pago en Mercado Libre, de forma segura, sino que da diferentes ventajas financieras a personas que se encuentran en una región que en que la bancarización es muy baja.

“Últimamente, lo que hemos venido haciendo es robustecer toda esa parte de los pagos virtuales. Mercadopago nació inicialmente como una unidad para procesamiento de pagos digitales, para volcarnos más hacia los servicios financieros”, precisa Ramírez.

Además, el ecosistema completo de Mercado Libre ha evolucionado y se ha complementado con diferentes plataformas alternativas como Mercado Libre Publicidad, Mercado Shops o incluso Tucarro.com y Tumoto.com, páginas de venta y compra de vehículos que también hacen parte de esta compañía.

“Nuestra motivación siempre ha sido democratizar el comercio y los servicios financieros. Y eso es precisamente lo que nos tiene donde estamos”, añade Ramírez. Mercado Libre se ha caracterizado siempre por ser ese espacio en el que cualquier persona puede entrar vender y comprar sin mayores restricciones.

La plataforma sigue creciendo y posicionándose en el continente con múltiples centros de logística para optimizar las entregas de los pedidos, y una de ellos se encuentra en Funza, Cundinamarca. Además, siguen potenciando el servicio al cliente con cuatro centros regionales en los que 500 empleados directos y 500 indirectos se encargan de atender a los usuarios.

Para le futuro, Mercado Libre busca tener un ecosistema robusto que esté presente en todas las partes de la compra y de una transacción financiera. “Sabemos que hay muchas personas que no tienen acceso a servicios financieros, que no pueden pagar con tarjeta de crédito, que no tienen cuentas y que con nuestro ecosistema podrían tener una mejor calidad de vida. Entonces eso es parte de lo que queremos hacer. Y es hacia allá para donde vamos”, finaliza Ramírez.

fuente:eltiempo.com

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