‘En Venezuela ahora todo dependerá de las fuerzas armadas’

Moisés Naím es hoy uno de los más rigurosos e influyentes analistas venezolanos. Sus columnas semanales son publicadas por un gran número de diarios de todo el mundo. En ellas interpreta la realidad. Sin embargo, para él, como para la mayoría de sus compatriotas, la situación de su país se salió de toda lógica, tanto que lo llevó a un intento tan inédito como sorprendente: explicarla a través de la ficción. Por eso vino a la XIV edición del Hay Festival en Cartagena para presentar su novela Dos espías en Caracas.

A estas alturas de su vida, ¿qué hace usted de novelista?
Estoy tratando de contar la historia de la Venezuela de Hugo Chávez tal como yo creo que ocurrió, pero ante la imposibilidad de comprobar algunas situaciones que fueron secretas, furtivas, clandestinas, decidí hacerlo a través de la literatura.

Con sus pergaminos, ¿valió la pena arriesgarse por el incierto camino de la literatura?
Por supuesto que sí, valió la pena. Decidí utilizar las mismas técnicas de investigación y del periodismo para tratar de entender la realidad de lo que ocurre en Venezuela y podérsela explicar a los lectores. Con las columnas de opinión yo me sentía insatisfecho porque sabía que estaban ocurriendo demasiadas cosas que no podía contar porque eran clandestinas. Era muy difícil de demostrar, pero yo sabía que habían sucedido, confirmado con fuentes fidedignas que me lo transmitían, pero difíciles de demostrar. Así que aquí está la novela.

¿Un científico de las ciencias sociales cómo se siente poniendo metáforas?
Usé todas las técnicas narrativas aprendidas, eso sí, durante toda una vida de lectura para poder hacer una historia de ficción que se acerca mucho más a la realidad que las historias de realidad que nos han vendido. Al hacerlo me siento absolutamente liberado.

Para un escritor, el primer párrafo es un reto. ¿Por qué usted arranca con una escena de amor en La Habana?
Una de las sorpresas más grandes que he tenido en mi vida, que es casi inexplicable, es por qué los venezolanos tardamos tanto, primero con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro, en saber que Fidel y Raúl Castro tenían una influencia determinante en nuestra realidad. Lo hacían de una manera tan inteligente y tan secreta que fueron muy eficaces.

¿Así como en la novela, en La Habana está la raíz de los problemas de Venezuela?
Naturalmente que sí. Ellos llevan muchos años interviniendo los asuntos de otros países, pero a nosotros nos tomó mucho tiempo en descubrir que Hugo Chávez les había dicho a los Castro que nos tomaran y nos ocuparan. Por eso, la enorme cantidad de cubanos en los aparatos de seguridad en el Estado venezolano, en la Policía. Ellos eran los que influían de manera determinante tanto en la represión como en los planes económicos.

Pero ¿eso es así?
Sí, es una sorpresa, pero es real. Un país quebrado, muy pequeño, logra dominar a uno más grande, rico, con una de las reservas de petróleo más grandes del planeta y le impone sus condiciones ideológicas.