Cuba y las misiones médicas enviadas para enfrentar la pandemia

Las brigadas de médicos cubanos han sido parte de los protagonistas durante esta pandemia del coronavirus. Desde el brote del virus en Wuhan a finales del año pasado, países como Italia, China, Brasil, Sudáfrica, Perú, Catar, Argentina, Kenia, Andorra, Surinam, Jamaica, Belice, Antigua y Barbuda, Dominica y Santa Lucía han solicitado estas misiones médicas para apoyar sus sistemas de salud.

Ante los hospitales y centros de salud colapsados en todo el mundo y la pérdida de médicos que caen enfermos durante el tratamiento de pacientes infectados, mandatarios recurrieron a la isla para reforzar la atención clínica.

¿En qué consisten?
Las «misiones médicas», como se les llama en Cuba, consisten en el envío de profesionales sanitarios a países que así lo solicitan al Gobierno cubano.

Estas peticiones llegan en caso de crisis, pero lo habitual es que las realicen naciones que precisan más médicos de los que tienen, que desean reforzar especialidades médicas concretas o que necesitan cubrir la atención sanitaria en zonas alejadas o arriesgadas a las que no quieren ir los médicos locales.

En la actualidad hay unos 28.000 médicos cubanos en 59 países. A lo largo de los años, más de 400.000 profesionales han cumplido misiones en 164 países de África, América, Oriente Medio y Asia.

¿Cuándo nacieron las brigadas de médicos cubanos?
La primera cooperación médica cubana se envió en 1963 a Argelia, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

¿Cómo funciona la sanidad en Cuba y por qué hay tantos médicos?
La formación de médicos y personal sanitario ha sido durante décadas una de las prioridades de Cuba, donde tanto el sistema de salud como la educación y los estudios universitarios son públicos y gratuitos.

En la isla, desde hace 60 años no permiten que los médicos trabajen en el sector privado: todos trabajan para el Estado. En el país hay nueve médicos por cada 1.000 habitantes, según datos oficiales del 2019.

¿Cuánto cuesta un médico cubano y quién lo paga?
Aunque en algunos casos —especialmente catástrofes humanitarias— son iniciativas solidarias cuyo coste lo asume el Estado, la mayoría de las misiones entran en la categoría de exportación de servicios profesionales, una de las principales fuentes de divisas de Cuba.

El país que contrata estos servicios paga por ellos al Gobierno cubano, que no divulga detalles específicos de las transacciones. Los últimos datos oficiales disponibles (2017) cifraban los ingresos de Cuba por servicios profesionales en 9.628 millones de dólares.

El salario que un país solicitante paga por cada profesional cubano varía, pero los trabajadores reciben solo un porcentaje de ese dinero —se estima que entre el 20 y el 30 por ciento—. El resto va a parar a las arcas del Estado cubano, que asegura que esos ingresos se destinan para reaccionar rápido y buscar soluciones dado el perpetuo desabastecimiento de su país.

¿Por qué son buenos en la gestión de crisis?
En 2005, Fidel Castro ordenó la creación de un contingente médico de emergencias para ofrecer asistencia a Estados Unidos tras el desastre del huracán Katrina en Nueva Orleans.

El país rechazó la ayuda, pero ya había nacido la brigada Henry Reeve, que hasta hoy ha asistido en primera línea en incontables crisis y desastres: la epidemia de ébola en Sierra Leona, Guinea Conakry y Liberia (2014-2015) y la de cólera en Haití, los terremotos de ese país caribeño, Pakistán (2005) y Nepal (2015), inundaciones y huracanes en Centroamérica y el Caribe…

La experiencia acumulada en estos tres lustros los hace tremendamente valiosos en emergencias médicas y fue reconocida en 2017 por la Organización Mundial de la Salud con el premio de Salud Púbica en Memoria del Dr. Lee Jong-wook.

¿Cuáles son las especialidades más demandadas?
Las especialidades más demandadas por los países son la terapia intensiva, virología, epidemiología y farmacología, de acuerdo a reportes de la prensa estatal.

¿Por qué Estados Unidos critica estas misiones?
El Gobierno de Estados Unidos presionó a principios de junio a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a rendir cuentas por el envío de médicos de Cuba a Brasil, y advirtió que el dinero de los contribuyentes estadounidenses será para organismos afines a sus «valores».

Incluso, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, acusó a la OPS, oficina regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de «facilitar el trabajo forzado» por parte de personal médico de Cuba bajo el programa «Mais Médicos» de Brasil.

«La OPS debe explicar cómo llegó a ser el intermediario en un plan para explotar a los trabajadores médicos cubanos en Brasil», dijo Pompeo a periodistas. «Debe explicar cómo llegó a enviar 1.300 millones de dólares al asesino régimen de Castro» y «por qué no buscó la aprobación del Consejo Ejecutivo, su propio Consejo Ejecutivo, para participar en este programa», añadió.

Senadores pidieron sanciones
Un grupo de senadores republicanos en Estados Unidos presentaron este miércoles un proyecto de ley para castigar a los países que contraten misiones médicas de Cuba al considerarlos cómplices de la trata de personas.

El objetivo de los senadores —Rick Scott, Marco Rubio y Ted Cruz, estos dos últimos con padres cubanos— es frenar los ingresos que Cuba recibe de sus misiones médicas, que según los legisladores es de unos 7.000 millones de dólares anuales.

El proyecto de ley, llamado «Detener las Ganancias del Régimen Cubano», insta al Departamento de Estado a identificar a las naciones receptoras de misiones médicas como un factor a tener en cuenta al redactar el informe sobre trata de personas en el mundo.

¿Qué dicen otras organizaciones?
Según un nuevo reporte de la organización Human Rights Watch (HRW), Cuba impone a los médicos severos controles que les impiden hasta entablar relaciones de amistad o sentimentales con personas que tengan “opiniones hostiles o contrarias a las de la revolución” y pueden ser duramente castigados si por algún motivo abandonan su trabajo.

“Los médicos cubanos enviados a responder a la pandemia de covid-19 ofrecen valiosos servicios a numerosas comunidades, pero a costa de sus libertades más básicas”, señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.

“Los gobiernos interesados en recibir la asistencia de médicos cubanos deben exigirle al Gobierno de Cuba que reforme su orwelliano sistema, que regula con quiénes los médicos pueden vivir, hablar o incluso mantener una relación sentimental”, añade Vivanco.

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